jueves 6 de noviembre de 2008

¿Pierde su autonomía la Casa de la Cultura Ecuatoriana?



Alfonso Murriagui
“Es importante anotar que lo de autonomía resulta un eufemismo, cuando la institución recibe asignaciones del Estado y responde, por lo mismo, a lo normado por los organismos de control de gasto pertinentes”: Hugo Jaramillo.

Hugo Jaramillo es, ante todo, un poeta que viene escribiendo y publicando sus textos poéticos desde hace más de treinta años. Su producción es extensa y se encuentra recogida en más de diez poemarios. Además de ejercer la cátedra como profesor de literatura por muchos años es un gran conocedor de la problemática cultural del país, pues tiene un post grado en Gestión Cultural, lo que le ha llevado a entregarse por entero al estudio de la realidad nacional en el campo de la arte y la literatura.
Es por ello que OPCIÓN le ha invitado a dar su opinión sobre el problema surgido cuando la Asamblea Nacional Constituyente, en el proyecto elaborado por la Mesa 7, prácticamente elimina la autonomía con la que, desde su fundación, ha venido operando la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
- ¿Es verdad que con los artículos 44, 45 y 46 del proyecto de Constitución, que deberá ser aprobada en agosto por votación popular, se elimina la autonomía de la que siempre ha gozado la Casa de la Cultura Ecuatoriana?
“Antes de responder a este cuestionamiento, considero importante hacer una reflexión sobre la relación sociedad-estado: se ha señalado enfáticamente que “No es el Estado el que determina el papel de la sociedad y sus organizaciones, sino que éstas son las que deben definir el papel del Estado”. Es decir, es la dinámica social la que establece cánones y lineamientos que han de orientar las relacione sociales, culturales, económicas y de toda índole que garanticen su existencia y desenvolvimiento. A partir de estas premisas hay que establecer algunas nociones básicas que orienten un discurso alrededor de la naturaleza y funciones de una institución cuya existencia está siendo cuestionada. Es preciso recordar que la cultura, aceptada universalmente como un determinante fundamental en el desarrollo de los pueblos, constituye, como lo afirma García Canclini, ”un proceso que atraviesa y da significado a toda la praxis social, a través de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social”. Esta afirmación, que es la noción de pluriculturalidad, significa que la cultura es un eje transversal que articula todos los elementos estructurales y superestructurales de la sociedad y del estado”.
- ¿Sin embargo la Dictadura Militar de l963, clausuró la Casa de la Cultura e impuso un directorio obediente a sus oscuros intereses?
“En aquella época, con una institución creada para el ejercicio libre y autónomo del pensamiento y la acción cultural, cuando fue intervenida por un gobierno dictatorial, movilizó a los actores socio-culturales, liderados por la Asociación de Escritores y Artistas Jóvenes del Ecuador (AEAJE), quienes se tomaron todos los Núcleos del País exigiendo la salida de los representantes de la dictadura y pidiendo la reapertura de la Casa, para que esté abierta a todos los ecuatorianos que quisieran hacer obra cultural auténtica, para acabar con el anquilosamiento en el que había caído y con los círculos del elogio mutuo y con toda suerte de academicismo, en busca de una “popularización de la Cultura”, como decían en su Manifiesto”.
- ¿Crees que esos postulados se cumplieron?
“Hoy 2008, en un contexto en el cual los principios de diversidad, de interculturalidad, de participación y de equidad, se esgrimen en los documentos y discursos cotidianos, se siente una atmósfera, en mucho, similar a la de entonces, que está generando la necesidad de repensar en los procesos, en las políticas y estrategias institucionales que posibiliten respuestas a las exigencias socioculturales de este tiempo”.
- ¿Pero, crees que estos síntomas que tú señalas, justifican la decisión de acabar con la autonomía que tiene actualmente la Casa de la Cultura?
“La estructura institucional debe responder a las exigencias de lo diverso. Las políticas y estrategias institucionales deben orientarse a garantizar el ejercicio de la interculturalidad, la promoción, el intercambio, la difusión, desde esa perspectiva. Es urgente que se posibilite la participación democrática en las decisiones y conducción institucionales. No es concebible una intervención gubernamental sobre una institución cuyo precio sustantivo es la libertad para el ejercicio del pensamiento, pretender eso significaría constituirle a la Casa de la Cultura en un apéndice de otra institución del Estado, atentándose contra las libertades de creación y de expresión”.
- ¿O sea que estás por la Autonomía?
“Es importante anotar que lo de autonomía resulta un eufemismo, cuando la institución recibe asignaciones del Estado y responde, por lo mismo, a lo normado por los organismos de control de gasto pertinentes. Lo primero porque el Estado tiene obligaciones en materia de cultura y lo segundo porque, como cualquier otra institución, tiene que rendir cuentas y a transparentar su acción. La autonomía debe ser entendida desde el ejercicio pleno de los derechos del creador del pensamiento y de todo ciudadano a participar en la construcción de su identidad en libertad”.
- ¿Cuál es la salida entonces?
“En mi opinión: 1).- Debe levantarse un registro y carnetización de los miembros de la Casa de la Cultura a nivel nacional, con el fin de implementar procesos de elección de los dignatarios, tanto de la matriz como de los núcleos, procesos que deberán ser universales y democráticos, con el aval del Tribunal Electoral, similar a lo dispuesto para los colegios de profesionales. 2).- El Directorio debe constituirse en función de la realidad pluricultural del país, de tal modo que lo diverso sea un eje institucional prioritario y, consiguientemente, las políticas y estrategias institucionales se formulen con esta prespectiva y en base a la participación democrática de los gestores culturales. 3).- El concepto de “secciones”, debe reemplazarse por el de “redes”, que posibiliten la participación efectiva de los creadores y gestores del país, implementándose mecanismos de interconexión desde lo local a lo nacional. 4).- Para que esto sea posible se hace indispensable la formulación de un Plan Estratégico Institucional, que articule los procesos a nivel nacional a través de programas y proyectos generados desde las necesidades de los entornos en los que se desenvuelven cada uno de los Núcleos”.
“Todo esto será el resultado de un proceso cuyos orígenes podríamos encontrarlos allá, por la década de los cuarenta, cuando Benjamín Carrión enuncia la “Teoría de la Casa de la Cultura” y afirma que: Nosotros, nación y patria ecuatoriana, hemos llegado por diversos caminos a la comprensión definitiva de nuestro estatuto esencial: CULTURA Y LIBERTAD”.

lunes 20 de octubre de 2008

"LA CULTURA DEBE SOBREPASAR LAS BELLAS ARTES...", PROPUESTA DE LA CASA DE LA CULTURA DE CHIMBORAZO

...Con la excelente convocatoria de la Casa de la Cultura de Chimborazo, se realizó este fin de semana anterior en Baños de Agua Santa, un encuentro en donde se analizó cuáles deben ser los lineamientos de la nueva Ley de Cultura que deberá regir a Ecuador y cuáles los obstáculos a vencer.

El principal cuco es la asambleísta Tania Hermida que se la tiene como enemiga de la CCE porque no financió su película “Qué tan lejos” que resultó un gran éxito que se perdió de compartir la CCE por la miopía de sus dirigentes, que basan su gestión en amiguismos, clientelismo y una vejez de conceptos que los hace anacrónicos, ineficientes y prácticamente inútiles. Los otros cucos son burócratas “iluminados” tan inteligentes que solitos preparan un proyecto de ley en secreto.

La primera medida a ejecutarse debe ser reestructurar y democratizar todos los núcleos de la CCE, eliminar la figura de “la Matriz”, crear la casa de la Cultura de Pichincha y dar opción a que se conformen Casas en todos los cantones de esa provincia.
A lo externo, el planteamiento es que los Ministros de Cultura deben salir de la CCE, así como los agregados culturales en el extranjero. Ministerio y CCE deben fusionarse y ampliar su gestión más allá de las bellas artes e involucrase en el diseño de un modelo económico que obviamente es producto de un modelo cultural.

La corrupción, la vagancia, el robo, son anticultura, por ello la CCE debe plantear una cultura productiva que tome en cuenta nuestros modelos productivos campesinos, solidarios, populares y seudo capitalistas.

La principal tarea luego de finalizado este encuentro de gestores y pensadores de la cultura, realizada en Hostería Monte Selva de Baños, es acudir a los medios de comunicación masiva y plantear la “toma” del Ministerio de Cultura para formar un solo concepto de desarrollo cultural y económico, acorde a nuestra idiosincrasia, costumbres, medio ambiente y cosmovisión.

Gabriel Cisneros Presiente de la CCE de Chimborazo fue el convocante. Franklin Cárdenas ex vicepresidente de la Matriz, aportó con su larga experiencia cultural. Jaime Galarza dio la cara por la Matriz y es el único abierto al diálogo y al cambio. Fernando Tinajero asesor del Ministerio de Cultura aportó su visión jurídica. Muchos aportes de parte de todos los invitados y al final muchas coincidencias.

La meta ahora es provocar una reunión de los gestores culturales con el Presidente Rafael Correa, con quien se comparte muchas visiones económicas que deber formar parte de la esencia cultural de este país।

Guido Calderón, Director de Trafficnews।ec

La CCE debatió sobre su autonomía


María Fernanda Mejía

Representantes de la CCE y miembros del Ministerio de Cultura se reunieron en Baños hacer propuestas al Sistema Nacional de Cultura
Con una sesión plenaria culminó ayer la reunión Reflexiones para una Ley Participativa de la Casa de la Cultura, que se desarrolló desde el sábado en Baños. Participaron actores culturales y miembros de la CCE de diferentes provincias, junto a representantes del Ministerio de Cultura.En una sala del hostal Monte Verde quedó como memoria de la cita una pizarra con propuestas al Sistema Nacional de Cultura, que consta en la nueva Constitución. Otro eje central de la reunión fue la autonomía de la Casa de la Cultura (CCE), no respaldada por el documento.

Los asistentes opinaron e hicieron una auto evaluación del trabajo de la CCE en los últimos años। Gabriel Cisneros, presidente de la CCE Chimborazo, dijo que las jornadas eran necesarias porque los procesos deben nacer de la participación de actores y beneficiarios. “Sería necesario crear un comité de reestructuración y organización de la CCE. Una de sus principales debilidades es que ha perdido espacios de desarrollo cultural en la comunidad y eso debe cambiar. Además es urgente un núcleo provincial de Pichincha, que funcionaría igual que los otros, en la difusión y promoción de actores culturales”.A las reuniones estuvo invitado Fernando Tinajero, como representante del Ministerio de Cultura. Con respecto al Sistema Nacional de Cultura explicó que se trata de organizar al sector público: “Hay que diferenciar la cultura de las instituciones. La Constitución ampara los derechos como el de libertad de creación estética... Distintas son las instituciones que reciben fondos del Estado, que amparadas por la autonomía han hecho uso arbitrario de dineros y no hay quién les tome cuentas”.Tinajero añadió que, si bien la Contraloría General del Estado examina el uso del dinero entregado a estas instituciones, no controla la calidad de los productos. “No averigua por qué se editaron determinados libros basura y no otros importantes”. Con respecto a los mecanismos concretos con los que se llevará a cabo el Sistema Nacional de Cultura, Tinajero mencionó que se están diseñando y que en su momento se socializarán, pero no mencionó qué presupuesto se destinará para el proyecto. Por su parte Jaime Galarza, vicepresidente nacional de la CCE, dice que está de acuerdo con que exista el Sistema, pero que este debe respetar la autonomía y personalidad de cada de organización integrante. Galarza reconoció que se detectaron debilidades de la CCE, como “falta de comunicación con los sectores populares, débil gestión en algunas áreas, coordinación interna y con los demás sectores culturales, problemas burocráticos e insuficiente información de su administración”. Eso, continuó, crea comentarios de despilfarros que no reconocen como ciertos. “Eso no quiere decir que no haya defectos, pero estos deben ser resueltos por la CCE, no desde afuera”.Al final, la pregunta de Franklin Cárdenas, ex presidente de la CCE Chimborazo, fue: ¿qué hacemos? Se decidió acudir a los medios y buscar una reunión con el Presidente de la República. Eduardo Puente sugirió que las propuestas deberían integrarse en un manifiesto.

Dos mesas de trabajo para las propuestas

Para generar propuestas hubo dos mesas de trabajo para temas específicos. La mesa uno abordó la articulación de la CCE al Sistema Nacional de Cultura. La dos, en cambio, trató el desarrollo institucional de la CCE. En la primera se concluyó que se quiere un sistema articulador no jerarquizado.Dentro de las actividades primordiales de la Casa se consideró la promoción y difusión cultural como eje primordial por estar cerca del pueblo. Se dijo que se deben alcanzar altos niveles de promoción y difusión. Para la nueva Ley de Cultura se propuso crear un Consejo Nacional de Gestión Cultural con los representantes de las instituciones culturales del sistema. Se concluyó que los núcleos cantonales deben tener un régimen jurídico dentro de su jurisdicción, con personería jurídica. También se pide que en la Ley haya régimen económico presupuestario y excepciones tributarias para el sector cultural. La mesa dos propuso que la elección de dignidades tenga participación de los actores culturales de los cantones. Eliminar la matriz de la CCE y crear el Núcleo de Pichincha. La Presidencia General puede asumirse rotativamente en las casas provinciales. Los actores cantonales deben acreditarse como miembros por lo menos seis meses antes. Se debe salir de la CCE institucional hacia los auditorios barriales y fortalecer lo cantonal.


En los artículos...Art। 377 El sistema nacional de cultura tiene como finalidad fortalecer la identidad nacional; proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales; incentivar la libre creación artística (...).Art. 378 ElSNC estará integrado por todas las instituciones del ámbito cultural que reciban fondos públicos y por los colectivos y personas que voluntariamente se vinculen al sistema (...). Art. 380 Será responsabilidades del Estado: (...) 3. Asegurar que los circuitos de (...) difusión masiva no condicionen la independencia de los creadores (...).
Tomado de Diario El Comercio del lunes 20 de noviembre de 2008

viernes 17 de octubre de 2008

CRITERIOS FRENTE A LA CASA DE LA CULTURA ECUATIRIANA EN EL ACTUAL ESCENARIO DE CAMBIO QUE VIVE EL PAÍS

Por la urgencia de Establecer espacios virtuales para el debate sobre los ejes de desarrollo que debería abarcar la Casa de la Cultura y cual debería ser su estructura en pos de las necesidades del País y el Estado, he recogido estos criterios principalmente de la red, para que los que tienen que decir algo frente a la realidad de la Casa de la Cultura lo digan y podamos desde este espacio virtual construir la Casa que soñamos, quienes la amamos sobre nosotros mismos…

Betty Tola, Asambleísta PAIS

Esta Constitución es más abarcativa en términos de objetivos, también establece un mayor nivel de detalle, desagrega de mejor manera; por ejemplo, qué significa todo lo que es el patrimonio cultural, y precisa cuáles serían las responsabilidades del Estado।

Jaime Galarza, Presidente (e) de CCE
La experiencia indica que cuando la cultura es manejada rígidamente por cualquier tipo de Estado, el arte se estanca। Para nosotros, la garantía para que haya desarrollo cultural es que existan canales de libre expresión, de independencia y de autonomía institucional.

Carlos Calderón Chico, Escritor y periodista
La pérdida de la autonomía de la Casa de la Cultura significaría un golpe a un proyecto de más de 60 años। Esa autonomía le permitió al Ecuador mostrar lo mejor de su expresión cultural. Lo peligroso es que se dé rienda suelta al revanchismo que ya ha existido a su interior.

Luis Padilla, Compositor
No hay precisión en el tratamiento de las patentes con derecho de autor। El inciso 3 del artículo 380 del proyecto de nueva Constitución podría dar pie a que se materialicen proyectos como el del CD genérico que propuso el Ministro de Cultura, algo que no puede darse।La palabra genérico la quieren asimilar en la patente, y no se puede declarar la obra de un artista como genérica, porque no existe esa figura en derecho de autor.
Enrique Ponce Morán, Actor
En comparación con la Constitución de 1998, el texto actual le da más espacio al arte como uno de los elementos principales para el desarrollo de los habitantes. El Sistema Nacional de Cultura, que integrará a mucha gente, y el derecho cultural de los ciudadanos son temas de avanzada. El resto ya será la lucha de cada gremio por conseguir leyes que le den autonomía. Así como hoy se tiene la Ley del Cine, el teatro también necesita la suya.

Gabriel Cisneros Abedrabbo, poeta
La Casa soñada por Carrión es un espacio para que los artistas podamos administrar y establecer políticas culturales de acuerdo a nuestra realidad, para que desde cada provincia digamos que es lo que requerimos en un modelo de descentralización envidiable. Como Presidente del Núcleo de Chimborazo creo que existen 23 casas de la cultura en el país y que cada una de ellas genera procesos para transformar la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. En el momento actual es urgente ponerle a la institución en un espacio de autocrítica en el que participen los actores culturales, los administradores y los beneficiarios a fin de que podamos consolidar un nuevo modelo de gestión incluyente y democratizador, a través del cual se pueda crear nuevos espacios para la gestión y potencializar en ellos a los actores que en el proceso dialéctico de la cotidianidad van surgiendo.

Estamos, al igual que la institucionalidad del país en un proceso de construcción y creo que este proceso debe ser llevado adelante desde las masas y no desde comisiones, por muy ilustres que sean sus integrantes.

Fragmento de una entrevista a la Asambleísta Tania Hermida (tomado de su blog)

¿La Casa de la Cultura Ecuatoriana, tiene vigencia como entidad pública y autónoma?
Por supuesto que tiene vigencia como entidad pública, está dotada de una importante infraestructura, pero tiene que renovarse y redefinir su rol. La autonomía no es viable cuando estamos pensando en crear un Sistema Nacional de Cultura que, con una institucionalidad fuerte, le devuelva a la sociedad civil la capacidad de definir políticas y producir con independencia.

¿Hay límites entre la acción política y la creación cultural?


Es absurdo tratar de trazar un límite entre “lo cultural” y “lo político” y creer que “lo cultural” es un campo “puro” que nada tiene que ver con las relaciones de poder। Incluso Pablo Palacio, que ha pasado a nuestra historia literaria como el autor que escribió “al margen” de las corrientes políticas de su tiempo, tenía un gran interés por los asuntos del poder; tuvo, por ejemplo, una estrecha relación con (Carlos) Martiátegui, que fue uno de los más importantes pensadores políticos de Latinoamérica en el siglo XX. Y eso es algo que la mayoría de los lectores de Palacio no sabemos… aunque los lectores de El Búho seguramente sí sabrán…

Gabriel Cisneros en Julio 18, 2008 11:39
Conceptuar el arte, la cultura y los derechos que las gentes tienen ante ellos es fundamental dentro de los derechos fundamentales de los seres humanos: los valores subjetivos de su apreciación la convierten en la capitana de sepultureros de la Casa de la Cultura; como creador y artista siento su frustración frente al proyectos “Qué tan Lejos”, por la actitud de poco apoyo de la Casa en Quito, lo que no entiendo es que por cuestiones personales se desconozcan procesos, se elimine una institución del Estado que aún tiene la posibilidad de autogobernarse। Quiero que en veinte años si las pretensiones de la Asamblea pasan por el prisma sagrado del pueblo, evalué la situación cultural en el país.

Alianza País, utilizó los paradigmas de Benjamín Carrión para construir su visión política y hoy dan al traste con su obra। Eso me quita esperanzas y una noche de vampiros se cierne en el horizonte.

Muchos actores y gestores culturales, sobre todo de las provincias en donde la Casa de la Cultura es referente de desarrollo humano sentimos como una profunda traición lo que la ha asamblea ha hecho, sobre todo cuando la mesa 7 aprobó un texto en el que palpitaban las autonomías y una comisión de redacción con mutilar una palabra, quiere mutilar la vida para el autogobierno de los actores culturales।

Encendamos la nostalgia en esta hora negra de la Patria, esperemos que esto sea rechazado en el referéndum por el pueblo. En lo personal lamento mucho votar no por la constitución que ustedes proponen, a pesar de que estoy en contra del corte neoliberal no puedo ni podré admitir esta puñalada en el corazón que recibimos en el nombre de la “libertad de creación”, ironías de un sistema aplanadora.
Tania Hermida en Julio 18, 2008 13:59
Estimado Gabriel,
No sé cuáles sean sus fuentes de información pero me permito contarle, como Asambleísta Constituyente, que de ninguna manera se ha eliminado a la Casa de la Cultura Ecuatoriana en el nuevo proyecto de Constitución।

Lo que el articulado constitucional propone es que todas las instituciones de cultura que reciben fondos públicos formen parte de un sistema nacional, garantizando la independencia de los creadores en todos los ámbitos, de modo que, en ningún caso, se pueda condicionar desde “el poder” las formas de creación, los contenidos de las obras o la libertad de quienes hacen gestión cultural। La Casa ha defendido siempre este concepto de “independencia” y nosotros lo compartimos.

La propia CCE, en la propuesta de articulado que envió a la Asamblea, propuso la creación de un Sistema Nacional de Cultura।

Será la Ley la que determine, en el futuro, el grado de autonomía de cada una de las instituciones que conforman el sistema, así como las formas de administración y gestión de la política pública, siempre bajo los principios de inclusión, equidad, participación, descentralización y desconcentración। La Casa, por lo tanto, no sólo no desaparecerá, sino que podrá crecer, ampliarse y fortalecerse como institución.

Le invito a leer con detenimiento el articulado de Derechos Culturales, Sistema de Cultura y Comunicación, para que entienda el alcance y las oportunidades que abre para todos y todas, antes de augurarnos “una noche de vampiros”।

Las instituciones existen para cubrir las necesidades de la colectividad y es la colectividad la que debe transformarlas para que sigan cumpliendo su rol. No es al revés.
Larga vida a la Casa de la Cultura Ecuatoriana y a la memoria de Benjamín Carrión.